A nadie le importa lo que hago en mi cocina cuando estoy sola
A nadie le importa lo que hago en la cocina cuando estoy sola (2025), actualmente en desarrollo, presenta un conjunto de reflexiones visuales en torno a la posibilidad de habitar un tiempo no orientado a la productividad dentro del espacio doméstico.
Como punto de partida, las imágenes surgen a partir de un disparo que activa accidentalmente la doble exposición de la cámara. Este accidente abre una vía formal inesperada que me permite superponer espacios, ampliando visualmente la investigación iniciada con el proyecto La oficina en la cocina (2020), para preguntarme ahora qué significa habitar un tiempo no orientado a la productividad teniendo en cuenta mi propio contexto.
A medida que el proyecto avanza, ese tiempo, adquiere una presencia, pero también una forma repetitiva en el tiempo y el espacio. Esta repetición da lugar a un diario visual en el que, en sus últimas fases, incorporo fragmentos del libro Diario de una soledad, de May Sarton. En este espacio-tiempo que construyo, las imágenes documentan un proceso de observación y plantean una serie de preguntas: ¿Qué significa habitar un tiempo no orientado a la productividad dentro del espacio doméstico? ¿Qué relación mantengo con mi entorno? ¿Cómo es mi presencia cuando estoy sola? ¿Cómo sostener ese tiempo? ¿Qué implicaciones tiene en mi contexto? ¿Cómo afecto al espacio que habito? ¿Qué cosas me afectan a mí?
Como punto de partida, las imágenes surgen a partir de un disparo que activa accidentalmente la doble exposición de la cámara. Este accidente abre una vía formal inesperada que me permite superponer espacios, ampliando visualmente la investigación iniciada con el proyecto La oficina en la cocina (2020), para preguntarme ahora qué significa habitar un tiempo no orientado a la productividad teniendo en cuenta mi propio contexto.
A medida que el proyecto avanza, ese tiempo, adquiere una presencia, pero también una forma repetitiva en el tiempo y el espacio. Esta repetición da lugar a un diario visual en el que, en sus últimas fases, incorporo fragmentos del libro Diario de una soledad, de May Sarton. En este espacio-tiempo que construyo, las imágenes documentan un proceso de observación y plantean una serie de preguntas: ¿Qué significa habitar un tiempo no orientado a la productividad dentro del espacio doméstico? ¿Qué relación mantengo con mi entorno? ¿Cómo es mi presencia cuando estoy sola? ¿Cómo sostener ese tiempo? ¿Qué implicaciones tiene en mi contexto? ¿Cómo afecto al espacio que habito? ¿Qué cosas me afectan a mí?