Babalia
El deseo. ¿Es mío o es tuyo? ¿es tuya la imagen que viene a mi cabeza? ¿Para desear se necesita la distancia con lo deseado?¿Tener alguien muy cerca es dejar de desearlo? Leo que el deseo es más fuerte que el amor. Se necesita la distancia justa.
Yo sé calcularla. Tengo un hilo mental que lo mide todo y tengo la capacidad de clavar con agujas las imágenes que invoco. Todos tenemos mapas en nuestro cuerpo. Si uniéramos los puntos de todas las pecas que se acercan y alejan tendríamos el mapa de donde venimos.
Yo tengo muchos triángulos. Así son mis escamas. Sentirlas es invocarlo. Volver a la isla. Al tiempo sin tiempo. A estar mucho tiempo debajo del mar.
Mantener vivo ese recuerdo. Aunque él no lo invoque más. Está muerto de un punto, de un lado. El recuerdo se cae hacia abajo. No se mantiene recto. No se sujeta. Se cae por el tiempo hacia abajo. Su parte se pierde, no la veo más.
Solo veo mi lado, a plena luz del sol y hacia abajo cae su parte del recuerdo. Su recuerdo no se mira en el mío. No se ven. No se reconocen.
He invocado la muerte al recuerdo. Al nuevo silencio. Y he dibujado el mapa de donde vengo uniendo pecas que forman triángulos por mis piernas.
Escamas.
No hay círculos.
No hay serpientes.
No hay misterio.
No hay sufrimiento.
No hay pensamiento.
No hay recuerdos.
Abrir la boca hasta el estómago. Clavar los dedos a través de la piel y sacar los recuerdos clavados en las paredes de mis tejidos internos.
He sacado todos los marcos de tus fotos colgadas en el pasillo. Me duelen tus marcos, tus marcas. Tus fotos en las que estábamos dormidos.
No hay espejos donde mirar al recuerdo. Desafío el tiempo y las leyes del universo. Buscarte. No encontrarte. Ni a ti ni a mi. No hay rastro de los dos.
Tu recuerdo ya lo has soltado. Sólo cuelgo la ropa con una pinza. La recojo al cabo de días. Otra vez agosto. No hay olor. Ni tus formas. Todo va muy lento. Mi tiempo es así por culpa de tu recuerdo que queda sujeto por una pinza. A pesar del viento, de la llúvia, del mundo exterior…
Sostén tu parte. ¿Por que no lo sujetas? Devuélvele la verticalidad, que no se caiga. En el tendedero veo la caída. En el hueco de las fotos veo la caída.
Toda la casa se cae hacia un lado.
Yo vivo arriba, no lo puedo soltar. La casa, el recuerdo, ya se ha caído. Los muebles, los cubiertos, los zapatos, las ropas, ya se han caído….
Yo vivo arriba. ¡Que sensación!
¿Por que no lo puedo soltar?
Me da miedo el desprendimiento.
Tu
y
Yo
Rocas
y
Recuerdos
cayendo.
Ahora ya lo he dibujado y tengo un mapa de cómo se cae mi recuerdo.
Si apareces en sueños te hablaré desde dentro del tiempo donde tu dejas de ser tu y yo dejo de ser yo. Hasta ahí te sigo y tu me sigues a mí.
Desprenderse del recuerdo es volver al inicio de todo. Es volver a antes del big bang. Es des –cribirte. Dejar de escribir. Entrar en el tiempo que cabe en el hueco de un alfiler. Pero no es esa la imagen que tengo. Tengo un mosaico. Tengo miles de trocitos de imágenes que son luz.
Vuelvo al big-bang. Al principio de todo.
A tu cara
A tus luces
A nuestro mundo
¿Dónde cabe ahora?
Tiene que haber una nueva estrella hecha con todos los triángulos de nuestras pecas con un mapa donde está dibujada nuestra caída.
Tus espirales.
Se me cae todo encima,
otra vez las fotos.
La fotografía
Tu.
y
Yo.
Nuestro mundo.
Es un desastre.
Estoy pariendo una estrella.
Yo sé calcularla. Tengo un hilo mental que lo mide todo y tengo la capacidad de clavar con agujas las imágenes que invoco. Todos tenemos mapas en nuestro cuerpo. Si uniéramos los puntos de todas las pecas que se acercan y alejan tendríamos el mapa de donde venimos.
Yo tengo muchos triángulos. Así son mis escamas. Sentirlas es invocarlo. Volver a la isla. Al tiempo sin tiempo. A estar mucho tiempo debajo del mar.
Mantener vivo ese recuerdo. Aunque él no lo invoque más. Está muerto de un punto, de un lado. El recuerdo se cae hacia abajo. No se mantiene recto. No se sujeta. Se cae por el tiempo hacia abajo. Su parte se pierde, no la veo más.
Solo veo mi lado, a plena luz del sol y hacia abajo cae su parte del recuerdo. Su recuerdo no se mira en el mío. No se ven. No se reconocen.
He invocado la muerte al recuerdo. Al nuevo silencio. Y he dibujado el mapa de donde vengo uniendo pecas que forman triángulos por mis piernas.
Escamas.
No hay círculos.
No hay serpientes.
No hay misterio.
No hay sufrimiento.
No hay pensamiento.
No hay recuerdos.
Abrir la boca hasta el estómago. Clavar los dedos a través de la piel y sacar los recuerdos clavados en las paredes de mis tejidos internos.
He sacado todos los marcos de tus fotos colgadas en el pasillo. Me duelen tus marcos, tus marcas. Tus fotos en las que estábamos dormidos.
No hay espejos donde mirar al recuerdo. Desafío el tiempo y las leyes del universo. Buscarte. No encontrarte. Ni a ti ni a mi. No hay rastro de los dos.
Tu recuerdo ya lo has soltado. Sólo cuelgo la ropa con una pinza. La recojo al cabo de días. Otra vez agosto. No hay olor. Ni tus formas. Todo va muy lento. Mi tiempo es así por culpa de tu recuerdo que queda sujeto por una pinza. A pesar del viento, de la llúvia, del mundo exterior…
Sostén tu parte. ¿Por que no lo sujetas? Devuélvele la verticalidad, que no se caiga. En el tendedero veo la caída. En el hueco de las fotos veo la caída.
Toda la casa se cae hacia un lado.
Yo vivo arriba, no lo puedo soltar. La casa, el recuerdo, ya se ha caído. Los muebles, los cubiertos, los zapatos, las ropas, ya se han caído….
Yo vivo arriba. ¡Que sensación!
¿Por que no lo puedo soltar?
Me da miedo el desprendimiento.
Tu
y
Yo
Rocas
y
Recuerdos
cayendo.
Ahora ya lo he dibujado y tengo un mapa de cómo se cae mi recuerdo.
Si apareces en sueños te hablaré desde dentro del tiempo donde tu dejas de ser tu y yo dejo de ser yo. Hasta ahí te sigo y tu me sigues a mí.
Desprenderse del recuerdo es volver al inicio de todo. Es volver a antes del big bang. Es des –cribirte. Dejar de escribir. Entrar en el tiempo que cabe en el hueco de un alfiler. Pero no es esa la imagen que tengo. Tengo un mosaico. Tengo miles de trocitos de imágenes que son luz.
Vuelvo al big-bang. Al principio de todo.
A tu cara
A tus luces
A nuestro mundo
¿Dónde cabe ahora?
Tiene que haber una nueva estrella hecha con todos los triángulos de nuestras pecas con un mapa donde está dibujada nuestra caída.
Tus espirales.
Se me cae todo encima,
otra vez las fotos.
La fotografía
Tu.
y
Yo.
Nuestro mundo.
Es un desastre.
Estoy pariendo una estrella.